Los indígenas arhuacos consideran que la Sierra Nevada de Santa Marta es el corazón del mundo. Según sus creencias, el equilibrio de esta tierra sagrada se consigue con ofrendas y rituales para agradecer por lo que ella les provee.

Esto lo realizan a través de un ‘bautizo’ con el que piden permiso a los dueños espirituales para sembrar y consumir alimentos para fortalecer el cuerpo y el espíritu.

Así lo relata Juan Carlos Durán, cuyo nombre dentro de la comunidad es Bunchanawin y es egresado de zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia.

Él, junto con varios integrantes del pueblo, fundaron la organización Despensa de la Sierra, un proyecto a través del cual cultivan, transforman, generan valor agregado y venden alimentos como café, panela, cacao, chocolate, miel y polen.

Todos ellos son producidos bajo prácticas milenarias de la comunidad. “En la Sierra se producen muchas cosas porque la tierra lo permite. Es una gran montaña que tiene todos los pisos térmicos, todos los climas, entonces permite producir muchas cosas”, indica Durán.

Gama de productos

Este parque, uno de los más extensos de Colombia, es productora por excelencia de café, gracias al esquema de producción amigable con el medio ambiente, en pisos por encima de los 1600 metros sobre el nivel del mar.

El polen y la miel son extraídos de colmenas que cría la población arhuaca por medio de la apicultura. El cacao y la panela hacen parte de la alacena de alimentos que la comunidad desarrolla en sus tierras.

El representante de esta organización añadió que “básicamente durante el proceso tenemos un bajo consumo de energía y de agua; sin tala, sin quema, sin contaminación de los ríos. Tampoco utilizamos herbicidas ni fungicidas. Trabajamos en comunidad buscando un bien común”.

Desde su perspectiva, son amplios los beneficios para la salud, ya que se obtienen alimentos sanos y naturales; sin elementos que puedan generar enfermedades, alergias ni intoxicaciones. Gracias a las plataformas digitales, dichos productos llegan a toda Colombia.

 

Por: Alicia Pepe
alicia.pepe@laopinion.com.co
Written by despensadm